Instrucciones para PET-TC FDG

Prueba de imagen que utiliza una pequeña cantidad de glucosa radiactiva para detectar enfermedades y evaluar el metabolismo celular.

  • Ayuno: Es estrictamente necesario realizar un ayuno de alimentos sólidos y líquidos de al menos 6 horas antes de la prueba. Sin embargo, está permitido y es muy recomendable beber abundante agua sola para mantener una buena hidratación.
  • Medicamentos: Si tiene diabetes, la toma de insulina o antidiabéticos orales requerirá instrucciones muy precisas, ya que los niveles de azúcar en sangre afectan directamente al resultado; su glucemia debe estar bien controlada el día de la prueba (generalmente por debajo de 150-200 mg/dL, según las indicaciones de su centro), y si es demasiado alta, la prueba podría tener que posponerse. En cualquier caso, la decisión de suspender, mantener o ajustar su medicación habitual debe consultarse siempre y de manera obligatoria con su médico.
  • Vestimenta y Accesorios: Le recomendamos acudir con ropa holgada, cómoda y preferiblemente abrigada, ya que las salas de PET-TC suelen mantenerse a bajas temperaturas. Existe una restricción estricta respecto a los metales: no use prendas con cremalleras, aros o broches metálicos, y deberá retirarse todas las joyas, piercings, horquillas y relojes antes del escáner.
  • Requisitos Específicos: Durante las 24 horas previas, debe seguir una dieta estricta sin carbohidratos ni azúcares (evitando pasta, arroz, pan, patatas, frutas, alcohol y dulces) y abstenerse de realizar ejercicio físico intenso. El día de la prueba, tras inyectarle el radiofármaco, deberá reposar en absoluto silencio y sin moverse durante unos 45 a 60 minutos antes de pasar a la máquina. No es necesario venir acompañado, a menos que sufra claustrofobia severa y requiera algún tipo de sedación. Tras la prueba, deberá beber mucha agua para eliminar el fármaco y mantener una distancia prudencial de mujeres embarazadas y niños pequeños durante las siguientes 6 a 8 horas. Si está dando el pecho, comuníquelo antes de la prueba.
  • Molestias o dolor secundarios a la prueba: El procedimiento en sí es completamente indoloro. Únicamente sentirá un leve pinchazo inicial cuando el profesional sanitario le canalice una vía en la vena para inyectar el radiofármaco (el cual no escuece ni produce calor). La mayor molestia suele ser la necesidad de permanecer acostado boca arriba y totalmente inmóvil dentro del escáner (que es un aro ancho y abierto, no un tubo cerrado) durante unos 30 a 45 minutos.